Más de 85.000 mallorquines y mallorquinas han firmado en apenas tres semanas un escrito solicitando que se mantengan los hospitales Joan March y General, y la cifra sigue aumentando cada día. Pocas cuestiones en Mallorca han suscitado un movimiento tan inmediato, tan intenso y tan extenso. Esta demanda ciudadana, que cívica y masivamente reclama la continuidad de la atención a los enfermos mayores frágiles que venimos dispensando en estos dos hospitales, nos anima a pensar que el Govern reconocerá finalmente el disparate de decidir su cierre y rectificará.
Con este ánimo, y con el convencimiento de que nuestro trabajo es necesario, útil y eficiente, los profesionales que trabajamos en el General y en el Joan March hemos presentado sendos planes de viabilidad que demuestran, en primer lugar, que somos el único dispositivo sanitario público que realiza programas específicos para el sector de población más vulnerable, sanitaria y socialmente, como son las personas mayores, y, en segundo lugar, que podemos ser capaces de mejorar e incrementar su eficiencia y a la vez, abaratar costes: Cerrar de un plumazo, desviar a nuestros enfermos a centros privados sin tener en cuenta su calidad, o excluirlos del modelo sanitario público mientras se anuncia improvisadamente la habilitación de un edificio deteriorado en el complejo de Son Dureta, no es ahorrar. Optimizar los recursos existentes en los Hospitales General y Joan March sí. Es ahorrar dando respuesta a la vez a una necesidad sociosanitaria básica para la población, aun más necesaria en estos momentos en que hay demasiados motivos para la zozobra.
La frivolidad con la que el Govern argumentó el cierre de los hospitales Joan March y General, "son edificios? tienen una actividad mínima y sin contenido? otros centros tienen un coste cama inferior?" oculta mal el propósito de su actitud: los que puedan pagarlo, irán a centros privados, el resto a la beneficencia.
Casi toda la población, en cambio, sabe bien que nuestros dos hospitales iniciaron hace ya diez años un modelo de atención integral a las personas mayores frágiles, con programas específicos: unos para mejorar el funcionalismo de lesiones o enfermedades incapacitantes (fracturas e ictus), otros para solventar la agudización de enfermedades crónicas, también para paliación en casos de enfermedades en fase progresiva y, por último, para enfermos alcohólicos que precisan deshabituación en régimen hospitalario. Casi toda la población tiene o ha tenido una persona muy cercana a la que hemos tratado y cuidado aquí: somos un equipo multidisciplinar que compartimos la evaluación de cada caso y los tratamientos que realizamos. Todos los profesionales tenemos formación especializada en aspectos relacionados con nuestra actividad clínica.
Avanzamos continuamente en nuestra capacidad y en nuestra voluntad de mejora, y la población tiene derecho a seguir confiando y utilizando unos recursos adecuados, en los que se ha invertido mucho dinero y mucha dedicación, y que no resultan en absoluto caros, ni siquiera si analizamos estrictamente su coste, mucho menos si consideramos además su calidad, y menos aún si se tiene la conciencia y la consciencia de saber que somos los únicos recursos sociosanitarios públicos de Mallorca.
Defendemos este modelo asistencial, pero también el derecho a desarrollarlo en dos centros que forman parte del patrimonio histórico y cultural de nuestra isla. De nuestra memoria común. Los queremos así, y así queremos que sigan siendo. Por nuestros mayores y por nuestros hijos. Por el equilibrio y la salud de una sociedad, como la nuestra, que no quiere que la despojen del sentido de la dignidad compartida.
J. Santamaría, A. Gutiérrez. I. Forteza, L. Rocha, A. Recober, J.M. Carbonero, L. Vich, M. Estarellas, N. Busquets, J.A. Parra, A. Oleza, A. Truyols, F. Albertí, J. Julià, A. Jaume, F. Palacios, J Seguí, L. Feliu, F. Renom, B. Togores, M. Poblador, A. Short, J. Collado, R. García, M. Barceló, R. Cardona, F. Gener, F. Rul·làn, L. Mir, C. Rosselló, M. Rubí y R. García, Médicos del Hospital General y del Hospital Joan March. Palma.